“Nunca estás lejos de casa si estás con aquellos a los que amas”. Así cierra su libro Phoebe Wahl, una historia que gira en torno a la casa material (la casa azul) y a la casa hogar.
‘La casa azul’ cuenta la historia de Leo, un niño que vive con su padre en una vieja y descascarillada casa azul. Las tartas de manzana, los bailes en el salón o la ropa de mil colores tendida en el patio eran parte de su vida. Eran su vida.
La vieja casa estaba en un barrio en el que, en los últimos años, habían construido muchos pisos nuevos. Solitaria, en medio de altos bloques de ladrillos, la casa azul se convirtió en un fantástico negocio para su dueño, que decidió venderla para que pudieran derribarla y construir otro edificio de lujosos pisos en su lugar.

Así que Leo y su padre tuvieron que buscar otro sitio para vivir. Dejaron su hogar, parecía que les habían robado un trocito de ellos mismos. Leo no podría entenderlo: estaba convencido de que la casa azul siempre sería suya.
Una historia sobre la pérdida, la tristeza, el miedo a los cambios, el temor a lo desconocido. Contada de una forma dulce y sencilla para los pequeños y los no tan pequeños.
Para terminar, un poco de ‘spoiler’: Leo tenía razón. La casa azul siempre sería suya.

